Análisis de la realidad del Daño Cerebral Adquirido

ANÁLISIS DE LA REALIDAD

“El daño cerebral está producido por una lesión en el cerebro, de naturaleza no degenerativa ni congénita, como resultado de una fuerza física externa o causa interna, que produce una alteración del nivel de conciencia y del cual resulta una afectación del funcionamiento cognitivo, emocional, conductual y/o físico” (Vermont Division of Vocational Rehabilitation, 1999)

 

Daño Cerebral Adquirido en España

 El daño cerebral adquirido (DCA) es la primera causa de discapacidad en España y hace referencia a cualquier lesión adquirida sobre un cerebro previamente desarrollado, con independencia de origen casual: traumático, vascular, infeccioso, tumoral, anóxico…, su origen más común son los traumatismos craneoencefálicos (90 casos por 100.000 habitantes), accidentes cerebrovasculares (143 casos por 100.00 habitantes) y las secuelas de tumores cerebrales. Las consecuencias más frecuentes son déficits: motores, sensoriales y neurocognitivos, que requieren una investigación integral: física, psicológica y social.

Según la monográfica sobre el daño cerebral del Defensor del Pueblo Español (2006), en términos cuantitativos, se trata de una discapacidad de alta incidencia y presencia social. La enfermedad cerebrovascular aumenta en los últimos años, asociada al envejecimiento de la población y a factores de riesgo que guardan relación con el estilo de vida. Es la tercera causa de muerte entre la población, primera entre las mujeres. En el año 2002 se produjeron 109.692 ingresos hospitalarios por DCA, de los cuales 49.000 tuvieron probabilidad de secuelas, en mayor parte entre personas de edad avanzada, y más de 12.000 de ellas por debajo de los 65 años.

De acuerdo con la Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia (EDAD) (INE, 2013), en España residen 420.064 personas con daño cerebral adquirido. El 78% de estos casos se deben a accidentes cerebrovasculares, el 22% corresponde a personas que presentan una enfermedad crónica diagnosticada.

Al considerar la distribución por edad y sexo, se observa que un 52,5% de las personas con DCA son mujeres frente a un 47,5% de varones. Sin embargo, al atender a la edad, la proporción entre hombres y mujeres cambia. Así, en el grupo de edad de 6 a 64 años los varones superan a las mujeres con porcentajes 57,9% y el 42,1% respectivamente. Los datos por edad indican el peso de las personas de 65 años y más en esta población: representan el 65,03% de las personas con DCA frente a un 34,97% de personas por debajo de esa edad.

 

Respecto a la distribución por Comunidades Autónomas de las personas con discapacidad por Daño Cerebral Adquirido, destacan las cifras de Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana donde se presenta el mayor número de casos, en términos absolutos.

 

Daño Cerebral Adquirido en la Comunidad Valenciana

Centrándonos en las estadísticas de la Comunidad Valenciana, cabe destacar que nos encontramos con la segunda Comunidad Autónoma en número de casos de afectados por Daño Cerebral Adquirido, superando los 56.000 afectados. En los últimos años, las tasas ajustadas de mortalidad por enfermedades cerebrovasculares han mostrado una clara tendencia a la disminución, tanto en hombres como en mujeres, pero aun así, es la primera causa de muerte en la mujer y la segunda en el hombre, con tasas por encima de 50 y cerca de 60 por cada cien mil habitantes respectivamente.

El 80% de pacientes que actualmente requieren asistencia por Daño Cerebral Adquirido son personas que han sufrido un ICTUS, y el 20% restante son debido a otras causas como: Traumatismos Craneoencefálicos, secuelas neuroquirúrgicas por intervenciones de tumores cerebrales, aneurismas, hidrocefalias, etc… y enfermedades inflamatorias como meningitis, encefalitis y enfermedades desmielinizantes.

Según datos epidemiológicos[1], en el año 2014 la incidencia de ICTUS en la Comunidad Valenciana estriba entre 130 y 170 casos por 100.000 habitantes, resultando un total de 6.530 ICTUS. De este modo, para una población cercana a los 5.000.000 de habitantes, el total estimado de afectados por Daño Cerebral Adquirido es de 7.800 usuarios. Teniendo en cuenta las tasas de mortalidad a los 30 días (18%), a los 6 meses (26%) y la tasa de discapacidad a los 6 meses en los supervivientes al ICTUS (44%) y, extrapolando estos datos al resto de causas, podemos considerar una incidencia anual de 51 casos de discapacidad por Daño Cerebral Adquirido por 1000.000 habitantes.

 

Daño Cerebral Adquirido en la comarca de la Marina Alta

 

La comarca de la Marina Alta se encuentra situada al norte de la provincia de Alicante y está compuesta por 33 municipios con una población total de 188.567 habitantes.

El Hospital de La Pedrera, situado en el municipio de Denia, es un centro de tipo HACLE (Hospital de Atención a Pacientes Crónicos y de Larga Estancia), perteneciente a la red pública de hospitales de la Consejería de Sanidad, dirigido a atender pacientes con enfermedades crónicas y de larga duración de toda la comarca.

Durante los años 2012, 2013 y 2014, han tenido  111, 104 y 148 ingresos en el Hospital por Daño Cerebral Adquirido respectivamente, siendo el 35,6%, 33,6% y 33,9% del total de usuarios.

 

Se ha calculado que la estancia media promedio de los usuarios ingresados, oscila entre 70  y 80 días, en la mayoría de los casos y las causas etiológicas más frecuentes de DCA en 2014 han sido:

  1. Patologías vasculares: 91,4%
  2. Traumatismos Craneoencefálicos: 2,1%
  3. Causas tumorales y neuroquirúrgicas: 3,5%
  4. Patologías metabólicas: 0,8%
  5. Otras: 2,2%

 

Un 83% del total de los usuarios de la Unidad de Daño Cerebral, al ingreso presentaban una discapacidad total o grave. Ese dato pasa a ser del 29,7% en el momento del alta. Por tanto, un 70,3% de los usuarios presentan al alta un grado de dependencia moderada o menor.

La existencia del fenómeno de recuperación funcional, después del Daño Cerebral Adquirido (DCA), es conocido empíricamente desde hace siglos. Los conceptos y modelos elaborados para explicar la restauración del sistema nervioso son más recientes. Se puede considerar al s. XIX como el inicio de la evolución de los conocimientos morfológicos y funcionales del cerebro. Los descubrimientos más notables en cierta medida están en razón del progreso técnico que ofrecen nuevos métodos para la investigación, los cuales han tenido su mayor expresión en los últimos 50 años, es donde las neurociencias con base científica más precisa han permitido el desarrollo de conceptos y modelos teóricos de gran importancia para el conocimiento de las funciones cerebrales que han contribuido a la rehabilitación de múltiples padecimientos neurológicos. Esta recuperación cerebral puede ocurrir por grados; sin embargo, las ganancias funcionales continúan por años después de la lesión. El grado de recuperación depende de diversos factores, entre los que se incluyen; edad, área comprometida del cerebro, cantidad del tejido afectado, rapidez del daño, mecanismos de reorganización cerebral, así como de factores ambientales y psicosociales.