Alteraciones resultantes del Daño Cerebral Adquirido

Entrando en materia del Daño Cerebral Adquirido, comenzaremos explicando que, las secuelas del daño cerebral son múltiples y comprenden una variedad de áreas que van desde los aspectos físicos y de movilidad, a los cognitivos, emocionales y conductuales, así como el habla y la comunicación. Pueden predominar unos u otros en distinta combinación, se puede producir desde una hemiplejia[1] a situaciones como estados vegetativos persistentes o trastornos de la personalidad y de la conducta sin afectación alguna o mínima de las funciones motoras. Estas limitaciones pueden darse en grado leve, moderado, severo o total.

Los daños confirman la plurideficiencia que se asocia, en distintos grados, al DCA[2].

  • Discapacidad intelectual: en torno al 30%
  • Discapacidad funcional (sistema nervioso y osteoarticular): superan el 50%
  • Discapacidad sensorial
    • Visual
    • Auditiva
    • Aparato vocal

Las consecuencias neurológicas de las lesiones cerebrales, como se ha dicho anteriormente, son múltiples y complejas, y aparecen a lo largo de la vida. La mayoría de estas complicaciones aparecen los primeros días o meses después de la lesión, según la gravedad inicial de ésta.

A continuación se detallan explícitamente algunas de las lesiones más características y con más prevalencia del Daño Cerebral Adquirido:

Alteraciones cutáneas

  • UPP (Ulcera Por Presión): muy frecuentes por los encamamientos prolongados en las unidades de críticos, hospitalizaciones con evolución tórpida o ingresos en centros residenciales inadecuados o con bajo nivel de cuidados. Además, este tipo de pacientes pueden desarrollar otras causas de dolor cutáneo como quemaduras de cualquier tipo, erosiones traumáticas en infecciones por humedad prolongada en relación con incontinencias esfinterianas.

 

Alteraciones motoras y sensitivas

  • Déficit motor: presencia de manera transitoria o permanente de alguna alteración del aparato locomotor.
  • Hemiparesia: se refiere a la disminución de la fuerza motora o parálisis parcial que afecta a una extremidad superior y una inferior del mismo hemicuerpo. Es una disminución del movimiento sin llegar a la parálisis total.
  • Hemiplejia: parálisis total de una extremidad superior e inferior de un mismo hemicuerpo.
  • Ataxia: trastorno caracterizado por la disminución de la capacidad de coordinar los movimientos.
  • Trastorno del balance y del equilibrio
  • Pérdida de motricidad fina y/o gruesa
  • Hipertonía: tensión exagerada, especialmente en el tono muscular, con aumento de la resistencia al estiramiento pasivo.
  • Espasticidad: trastorno motor del sistema nervioso en el que algunos músculos se mantienen permanentemente contraídos. Dicha contracción provoca rigidez y acortamiento de los músculos e interfiere en sus diferentes movimientos y funciones.
  • Hipotonía: disminución de la tensión o del tono muscular.
  • Osificación heterotópica: es el crecimiento del hueso en lugares anormales.
  • Déficit sensitivo: visual, auditivo, olfativo, gustativo, táctil, vestibular y propioceptivo.
    • Somatognosia: falta de reconocimiento de las partes del cuerpo y la percepción de la posición relativa en el espacio.
    • Déficit de la discriminación derecha/izquierda
    • Autopagnosia: incapacidad de identificación de las partes del cuerpo.

 

Alteraciones cardiorespiratorias

  • Trastorno respiratorio
  • Acumulación de secreciones
  • Atelectasia: es la disminución del volumen pulmonar.
  • Neumonía
  • Ateromatosis: es la presencia de placas de colesterol y elementos grasos en las paredes de las arterias, que hace que éstas se estrechen y no dejen pasar el flujo normal de sangre.
  • Cardiopatía
  • Arritmia

 

Alteraciones nutricionales

  • Disfagia: es un trastorno a la hora de tragar alimentos sólidos, semi-sólidos y/o líquidos debido a una deficiencia en cualquiera de las fases de la deglución (preparatoria, oral, faríngea y esofágica).

 

Alteraciones esfinterianas

  • Incontinencia urinaria, a menudo por vejiga neurógena; esporádicamente retenciones y globos vesicales que requieren de sondajes de urgencia.
  • Incontinencia fecal de difícil control.
  • Estreñimiento de periodos prolongados en relación a la movilidad reducida.

 

Alteraciones del lenguaje y del habla

Afasia –alteración del lenguaje-

Es un trastorno del lenguaje ocasionado por una lesión cerebral en una persona que previamente podía hablar con normalidad.

  • Afasia de Broca: afasia expresiva que afecta al lenguaje hablado. Lenguaje poco fluido. La comprensión del lenguaje está conservado.
  • Afasia de Wernike: afasia receptiva que afecta a la comprensión del lenguaje y a su memoria. Los usuarios articulan sin dificultad pero las frases carecen de significado claro.
  • Afasia de conducción: el lenguaje es fluido, pero a menudo de manera ininteligible, con gran cantidad de parafasias y neologismos. El usuario afectado percibe los errores que comete.
  • Afasia global: es la forma más grave de afasia. Están afectadas tanto el área de Broca como de Wernike.
  • Afasia transcortical: están alteradas la comprensión, la denominación y la lectura comprensiva.
  • Afasia anómica: está alterada la denominación de objetos o imágenes.

Otros trastornos del lenguaje:

  • Alexia: pérdida de la capacidad de leer. En muchos casos va acompañada de la pérdida de la escritura.
  • Agrafia: pérdida en mayor o menor grado de la escritura.
  • Acalculia: trastorno de la habilidad del cálculo.

 

Disartria –alteración del habla-

Es una alteración del habla por una lesión del sistema nervioso central y/o periférico, dando lugar a parálisis, debilidad o incoordinación de la musculatura del habla, comprometiendo de esta forma a los mecanismos que participan en la producción del habla (respiración, fonación, articulación resonancia y prosodia).

 

Alteraciones cognitivas

Problemas en el aprendizaje y la memoria

  • Amnesia
    • Por repercusión temporal
      • Amnesia anterógrada: imposibilidad para registrar información a partir de la lesión. Puede ser reversible en algunas amnesias port-traumáticas o pueden llegar a ser muy graves.
      • Amnesia retrógrada: dificultad para acceder a la información previa al Daño Cerebral. Desaparecen primero los recuerdos más próximos.
      • Amnesia lacunar: abarca un periodo de tiempo concreto.
    • Por tipo de memoria
      • Memoria a corto plazo
        • Déficit en la memoria operativa o de trabajo.
      • Memoria a largo plazo
        • Déficit en la memoria declarativa o explícita (qué).
        • Déficit en la memoria procedimental o implícita (cómo).
        • Déficit en la memoria prospectiva (cuándo).
        • Déficit en la memoria emocional.
      • Alteración en la metamemoria: afecta a la capacidad de evaluación y control de los conocimientos ya adquiridos.

 

Déficit de atención

  • Nivel de alerta: se produce una alteración en la capacidad estable de la activación, esto implica fluctuaciones involuntarias, como el adormecimiento.
  • Velocidad de procesamiento de la información: implica una lentitud significativa en los tiempos de reacción ante determinadas tareas o para responder a preguntas.
  • Atención focalizada: supone una dificultad para detectar estímulos relevantes de distintas modalidades sensoriales y responder de manera adecuada a los mismos.
  • Atención sostenida: se presenta cuando el sujeto no es capaz de mantener la atención en una tarea sencilla durante un tiempo prolongado, a pesar de que la información relevante se presente frecuentemente.
  • Atención selectiva: aparece, o bien cuando la persona no es capaz de seleccionar los estímulos relevantes de entre otros que funcionan como distractores, o cuando se presenta una atención rígida y perseverante.
  • Alteración alternante: cuando hay déficit en esta función, se observa dificultad para cambiar el foco de atención a otro estímulo estimulo o tarea y luego volver al estímulo o actividad anterior.
  • Atención dividida: es la incapacidad para distribuir los recursos atencionales eficazmente entre varios estímulos relevantes presentados de forma simultánea.
  • Atención espacial: la afectación de esta habilidad se define como la incapacidad del usuario para detectar, referir, orientarse y responder a estímulos presentados contra lateralmente a una lesión cerebral, en ausencia de trastornos sensitivo-sensoriales o motrices elementales[3].
  • Síndrome de negligencia: es un fallo para informar, responder u orientarse hacia un estímulo en el espacio.

 

Agnosia[4]

Se considera una alteración en el proceso de reconocimiento e identificación del estímulo.

  • Agnosia visual:
    • Perceptiva: lesión difusa, bilateral o del lóbulo occipital derecho. El usuario es incapaz de reconocer, dibujar, describir o emparejar objetos o imágenes. Cuando la lesión implica a la corteza occipital-temporal izquierda, los usuarios también experimentan prosopagnosia (dificultad para reconocer las caras familiares)(Oliveros, 2002).
    • Asociativa: si la lesión se presenta en el hemisferio izquierdo, el usuario puede presentar dificultades a la hora de asociar un objeto con su función (Oliveros, 2002).
    • Integración: se caracteriza por la dificultad del usuario para identificar la relación global de las diferentes partes de un objeto (Ridooch y Humphreys, 1987).
  • Agnosia táctil: es la dificultad para reconocer los objetos a través del tacto, con la mano contralateral a la lesión.
  • Agnosia olfativa: es el déficit para reconocer los olores, normalmente está acompañada para identificar los sabores.
  • Agnosia auditiva: a pesar de ser posible la audición, no hay reconocimiento de los sonidos.

 

 

 

 

Déficit en la percepción y exploración visual

  • Acromatopsia: incapacidad para reconocer colores en ausencia de defector retinianos. El usuario que lo sufre es incapaz de identificar colores o seleccionar distintos matices del mismo color.
  • Déficit en la constancia de la forma: dificultad para reconocer elementos u objetos familiares cuando aparecen en orientaciones inusuales y sin un fondo.
  • Déficit en la percepción de figura/fondo: dificultad para encontrar cosas, los objetos no pueden aislarse de las superficies sobre las cuales están colocados y de otros objetos que se les superponen.

 

Apraxia[5]

Es la alteración en la ejecución de un gesto motor coordinado, dirigido a un fin previamente aprendido, en ausencia de trastornos del movimiento, de la sensibilidad, alteraciones del tono muscular, de la coordinación o de la comprensión

  • Apraxia ideomotora: está preservada la habilidad para utilizar objetos reales de forma espontánea, pero la dificultad se observa cuando el gesto es propositivo, a la orden y fuera de contexto.
  • Apraxia ideacional/ideatoria: el sistema conceptual está alterado. El problema primario en la apraxia ideacional es la incapacidad para desempeñar el orden serial de las acciones utilizando objetos múltiples (Lehmkuhl y Poeck, 1981).
  • Apraxia constructiva o visoconstructiva: implica la dificultad para construir, hacer una reproducción de dibujos, de piezas bidimensionales o tridimensionales.
  • Apraxia del vestido: el usuario es incapaz de vestirse de forma autónoma.
  • Apraxia de la marcha:es la dificultad en la iniciación del movimiento o, incluso, si es muy grave imposibilita efectuar movimientos voluntarios.

 

Alteración en las funciones ejecutivas

Cuando se habla de funciones ejecutivas, nos referimos a todas las habilidades implicadas en la generación, regulación, ejecución efectiva y reajuste de conductas dirigidas a objetivos. Las principales dificultades se presentan en:

  • La memoria de trabajo: incapacidad de mantener, manipular y transformar la información en la mente.
  • Planificación: incapacidad de generar objetivos, desarrollar planes de acción y elegir el más adecuado.
  • Razonamiento: incapacidad de comparar resultados, elaborar inferencias y establecer relaciones abstractas.
  • Flexibilidad: dificultad en generar nuevas estrategias para adaptar la conducta a las demandas de la actividad o del ambiente.
  • Inhibición: incapacidad de ignorar los impulsos o la información irrelevante tanto interna como externa cuando se está realizando una tarea.
  • Toma de decisiones: incapacidad para decidir una manera de actuación tras sopesar los distintos tipos de opciones posibles y sus posibles resultados y consecuencias.
  • Estimación temporal: incapacidad de calcular de manera aproximada el paso del tiempo y la duración de una actividad o suceso.
  • Ejecución dual: incapacidad de realizar dos tareas al mismo tiempo.
  • Branching (multitarea): incapacidad de organizar y realizar óptimamente tareas de manera simultánea, intercalándolas y sabiendo en qué punto están cada una.
  • Síndrome disejecutivo: conlleva a un estado de alerta reducido, negligencia espacial, dificultad en la planificación de las secuencias complejas, en su iniciación o en el mantenimiento o el cambio de la estrategia precisada. El usuario con SD es capaz de efectuar actividades siguiendo la línea de tareas rutinarias, pero no puede manejar nuevas situaciones.

 

Alteraciones conductuales y emocionales

  • Impulsividad: dificultad para controlar la propia conducta, sin pensar ni valorar las consecuencias de las acciones.
  • Apatía
  • Falta de iniciativa
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Irritabilidad: los usuarios se muestran muy irascibles ante cualquier contratiempo.
  • Agresividad: agresividad física, verbal y estados de agitación.
  • Conductas socialmente inapropiadas: impulsividad difícil de controlar y desinhibición social.
  • Infantilismo
  • Egocentrismo: demanda atención constantemente.
  • Poca capacidad de empatizar: no son capaces de ponerse en el lugar del otro.
  • Falta de habilidades sociales
  • Falta de control emocional: con emociones desproporcionadas o inadecuadas a la situación, cambios súbitos de humor, etc…).
  • Alteraciones de la emotividad
  • Anosognosia: falta de conciencia de la propia patología y sus limitaciones.

 

Todas estas alteraciones pueden aparecer solas o combinadas, y son variables por lo que respecta a sus efectos en los individuos. Además, su gravedad y presentación cambian con el tiempo. Combinadas producen una infinidad de problemas funcionales.

 

La repercusión social de las lesiones cerebrales leves, moderadas o graves incluye un mayor riesgo de suicidio, divorcio, desempleo crónico, presiones económicas y drogodependencia. Estas consecuencias son terribles para los afectados y sus familias, y aumentan la carga de trabajo de los organismos de servicios sociales, las fuerzas de seguridad y los tribunales

[1] Hemiplejia: es una parálisis, es decir, una reducción o una abolición total del movimiento del cuerpo, que alcanza uno de sus lados. Puede alcanzar uniformemente a todo el hemicuerpo, a la cara, al miembro superior y al miembro inferior, en cuyo caso hablamos de hemiplejia proporcional, o a una o más de estas partes. La hemiplejia es debido a una afectación del sistema nervioso central, que puede afectar a una parte del cerebro o de la médula espinal.

[2] De acuerdo con las definiciones de la Organización Mundial de la Salud en que se inspira la encuesta, las deficiencias hacen referencia a “cualquier pérdida o anomalía de un órgano o de la función del mismo. Por ejemplo, ausencia de una mano, hemiplejia, discapacidad intelectual, trastorno del lenguaje…”

[3] Heminegligencia o negligencia de un hemicuerpo: el caso más frecuente es la negligencia del hemicuerpo izquierdo, conocido como heminegligencia izquierda, que se produce generalmente en lesiones del glóbulo parietal derecho.

[4] Lissauer (1890) estableció una clasificación que aún se mantiene como punto de partida para el diagnóstico de las agnosias en: perceptivas (imposibilita la formación del percepto) y asociativas (imposibilita dar significado al percepto).

[5] Las apraxias suelen producirse en el hemisferio izquierdo como consecuencias de lesiones en el córtex asociativo o en estructuras intracerebrales como el cuerpo calloso o el tálamo.